lunes, 1 de febrero de 2010

toc toc

Toc toc. Toc toc.
Desesperan los golpes en la puerta del ático.
El yeso cae desde las grietas, hecho polvo.
Y los golpes no cesan.
Toc toc. Toc toc.
Me enojo un poco.
Pongo los pinceles en la mesa.
Me limpio las manos con el delantal.
Toc toc. Toc toc.
Abro la puerta.

¡Hijo, pero hijo, si tú estás muerto!
¡Sí mamá, ya sé! ¡Ya sé! ¡Déjame pintar!

1 comentario:

  1. Sarebbe bello che la trascendenza fosse tanto per l'uomo quanto per l'opera d'arte, peró non ci sono due vincitori mai.

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